Unos días de descanso son el mejor tratamiento antiaging para el espíritu y la piel. Sin embargo, la desconexión del trabajo, los días de sol y las largas noches de verano no siempre son “saludables”. Tumbarse al sol, trasnochar, cambiar el ritmo de sueño, copas, fiestas... ¿Te suenan? Son los responsables de que regresemos a casa con las pilas cargadas, pero con la piel desconcertada por los excesos.
Para “resetearla” es imprescindible someterla a una cura de choque. Lo mejor es iniciar un tratamiento intensivo que amortigüe manchas, limpie en profundidad, repare los estragos de los días al aire libre y las noches sin horarios. En casa, hazte con unas ampollas a base de principios activos hidratantes, como el ácido hialurónico, nutritivos, como el aceite de argán, y antioxidantes, como…
