Se debe a que el tejido adiposo se altera, es decir, las células grasas aumentan de tamaño y se llenan de líquido; no siempre tiene que ver con subir o bajar de peso. Sus causas pueden ser hereditarias u hormonales.
TUS MEJORES ARMAS
PARA ACABAR CON ELLA:
1 DIETA BALANCEADA
Mantén una alimentación rica en frutas, verduras, cereales y fibra natural; esto ayuda al sistema digestivo a eliminar todos los residuos.
2 HAZ EJERCICIO
DALE FUERZA A TUS MÚSCULOS PRACTICANDO UNA ACTIVIDAD FÍSICA TODOS LOS DÍAS, EN ESPECIAL DE TIPO AERÓBICO, COMO CORRER, SALTAR LA CUERDA, HACER BICICLETA, ESCALADORA…
3 HIDRATACIÓN ADECUADA
BEBE DOS LITROS DE AGUA AL DÍA, ASÍ ELIMINARÁS MÁS TOXINAS Y MEJORARÁ EL ASPECTO DE TU PIEL.
4 REDUCE CONSUMO
Evita la sal, grasas, bebidas carbonatadas, harinas…
