El pasado 4 de febrero, Pepa Flores cumplía 77 años y lo hacía de la misma forma que ha vivido durante las últimas cuatro décadas: discretamente, lejos de los focos y arropada por sus tres hijas, Tamara, Celia y María, sus dos nietos y sus hermanos, Vicky y Enrique. En septiembre pasado perdió a Massimo, su pareja durante más de treinta años, que falleció de forma inesperada a los 63 años. La pérdida de su gran amor dejó a Pepa desolada, tanto, que no asistió ni al velatorio. Ahora, sin el calor del hombre con el que compartió su vida durante tanto tiempo, Pepa da un giro importante y ha puesto a la venta, por 1,5 millones de euros, su impresionante ático en Málaga.
UN LUJO A PIE DE PLAYA…
