La boda de Carlos y Marisol contó con 4.000 invitados Se tuvo que llamar a la fuerza pública pero aun así la multitud destrozó el traje de 700.000 pesetas que lucía Marisol Carlos Goyanes Perojo era, a finales de los años sesenta, el chico más popular de todo Madrid. Guapo, moderno, un hippy soñador, mal estudiante, bohemio, trabajaba en la productora familiar y era relaciones públicas de la discoteca Gitanillos. Pero el famoso de verdad era su abuelo, el legendario productor Benito Perojo, considerado el padre del cine español. Ingeniero por Londres y París, multimillonario gracias a sus ingenios en Cuba, fue dueño del primer Rolls-Royce que se vio en Madrid y de la mejor casa de la Moraleja. Me cuenta el no menos legendario Julio Ayesa, que iba al…