Labios gruesos, pieles sin manchas ni arrugas, pechos turgentes, pelo abundante, dentadura blanca, tipín... Las ‘influencers’ tratan de imponernos sus sofisticados consejos de belleza, en general patrocinados por alguna marca, pero no representan una novedad para las periodistas que hemos tratado con famosos. Mujeres que nos desvelaban generosamente sus truquillos estéticos, casi artesanales, que luego nosotras nos aplicábamos con resultados bastante mediocres, al menos en mi caso. Maruja Asquerino, por ejemplo, me sugirió que me operara la nariz, una intervención a la que ella se había sometido hacía algunos años: “Te daría una expresión más afable... Yo, antes, solo podía hacer tragedias y ahora me llaman para comedias y la gente se ríe conmigo”. Otra Maruja, la Díaz, se hizo la misma operación, aconsejada por Espartaco Santoni: le limaron el…
