¿ Cuál fue su primera vez con el cine español?
Pues seguramente Manolo, guardia urbano (Rafael J. Salvia, 1956), La mies es mucha (J.L. Sáenz de Heredia, 1949), Calle Mayor (J.A. Bardem, 1956), Balarrasa (J.A. Nieves Conde, 1950)… Películas todas con fuerte dosis de moralina, muy al uso en aquellos tiempos. Mi infancia estuvo rodeada de actores como Tony Leblanc, Alfredo Landa, Amparo Rivelles, Carmen Sevilla, Rafaela Aparicio, López Vázquez o Florinda Chico.
¿En qué película española le gustaría quedarse a vivir?
Ocho apellidos vascos (E. Martínez-Lázaro, 2014), por razones obvias. En la zona donde se rodó, me siento como en casa. Al final, uno siempre vuelve donde solía, como dijo el poeta.
¿Con qué persona o personaje del cine español se iría de cañas?
Sin duda, me hubiera gustado…
