QUE DURE ETERNAMENTE
Una historia no tiene principio ni fin, decía Graham Greene, uno elige, arbitrariamente, un momento de la experiencia desde el cual mirar hacia delante o hacia atrás. Durante 40 años, Hawkins Fuller (Matt Bomer), héroe de guerra, alto funcionario, padre ejemplar, y Timothy Laughing (Jonathan Bailey), devoto católico, anticomunista feroz y activista gay, se amarán con intensidad (me quedo corta: la química sexual entre los protagonistas es alucinante), interrumpidos por el macartismo, las presiones sociales, las responsabilidades familiares (extraordinaria Allison Williams en su particular Lejos del cielo), la apatía de los 70 y el sida.
La historia de Compañeros de ruta (SkyShowtime) se cuenta desordenada, va y viene y nosotros, como sus protagonistas, queremos que dure eternamente. Promete que no me escribirás, le pide Tim a Hawk…
