CUANDO Paula vino al mundo, el 2 de febrero de 2007, su padre, el inolvidable Carlos Larrañaga, tenía 70 años y vivía una segunda juventud junto a Ana Escribano, su cuarta mujer y el último gran amor de su vida. La pareja, que se había conocido y enamorado sobre las tablas en la obra «El hombre de Central Park», presentó a la recién nacida en ¡HOLA! con tan solo seis días. «Me siento capacitado, con más paciencia, con más experiencia de la vida, para darle mucho más a mi hija pequeña que lo que he podido dar, en su momento, a mis otros hijos. Cuando eres más joven eres más egoísta y te ocupas más de ti. En este momento, mi único egoísmo es que mi hija esté bien», nos…
