En Navidad se producen notables cambios en las rutinas de vida de la mayoría de las personas. Reuniones sociales y familiares, comidas, cenas, fiestas, convivencia más íntima con otras familias, tiempo de vacaciones, viajes, cambios temporales de domicilio y muchas otras situaciones diferentes a las habituales.
Para aquellos que tengan una extensa familia o múltiples amigos, estas fiestas son perfectas para disfrutar, compartir y estar en compañía de los seres queridos, pero también es importante seguir cuidándonos. En la mayoría de los casos, alteramos nuestras rutinas. Dormimos más o menos o lo hacemos a deshora y trasnochamos. Comemos y bebemos más de lo habitual, y tomamos menús diferentes, sobre todo, en las cenas, que alteran nuestra dieta.Y en ocasiones, olvidamos la medicación que tomábamos con asiduidad.
La moderación, la prudencia…