EL exfutbolista Raúl González, leyenda del Real Madrid, y su mujer, Mamen Sanz, dejaron por unos días a sus cinco hijos —Jorge, de dieciocho años; Hugo, de quince; los mellizos Héctor y Mateo, de doce, y María, de ocho—, con los que suelen llevar una vida familiar y discreta, para disfrutar de un fin de semana solo para dos. El escenario, además, no podía ser más idílico, la estación de Baqueira Beret, donde el matrimonio disfrutó de relajadas jornadas de esquí de travesía, como si de una segunda luna de miel se tratase o rememorasen sus días de noviazgo. Muy compenetrados y conjuntados, la pareja demostró que, después de veinte años de amor, es uno de los matrimonios más afianzados del panorama nacional y que se sigue manteniendo en plena…