Sara es feliz en Oporto, pero, siempre que la agenda familiar se lo permite, la periodista se escapa al pueblo toledano de Corral de Almaguer, su refugio. Hace unos días, Sara aterrizó allí junto a sus hijos, Lucas (3) y Martín (5), y se reencontró con su hermana Irene, un apoyo imprescindible en este año tan complicado. Sara, guapísima con un abrigo largo azul, vaqueros y botas, salió a tomar el aperitivo a la plaza del pueblo con sus amigos de siempre. En esta ocasión no la acompañó Iker Casillas, que llegaría horas después tras pasar dos días en Doha por compromisos profesionales.
Muy optimista
Sara afronta esta Navidad con muchas ganas. Hay que recordar que a principios de noviembre la periodista finalizó el tratamiento de quimioterapia al que se…
