La primera recomendación es evitar preparaciones con aditivos o muy artificiales. Tampoco conviene demasiada sal, que incrementa la pérdida de calcio por la orina. Y cuando en el organismo hay más fósforo que calcio, también los huesos se debilitan,así que no te excedas con él. Justo los platos preparados con muchos aditivos, los quesos curados y los refrescos son ricos en fósforo. Por otro lado, el té, el cacao, las remolachas, las espinacas, las fresas... no permiten absorber bien el calcio. Mejor no combinarlos con alimentos que lo contengan.
CUATRO VITAMINAS
Por contra, en tus menús deben abundar cuatro vitaminas especialmente beneficiosas para tus huesos. La D, que fija el calcio en ellos; la aportan champiñones, huevos, sardinas... y se segrega en la piel tras tomar el sol (unos 15…