Convaleciente aún de su positivo de coronavirus, la marquesa viuda de Griñón llora, todavía confinada, la inesperada pérdida de su marido, Carlos Falcó, que moría, víctima de la pandemia, el 20 de marzo. Esther Doña no se ha movido de su inmenso hogar, El Rincón, que comparte hoy solo con el servicio. “Nuestra casa”. Así habla aún Esther Doña del palacio en el que se casó y ha vivido durante sus tres años de matrimonio con Carlos Falcó. Una auténtica joya arquitectónica del siglo XIX situada en Aldea del Fresno, a solo 50 km de Madrid, donde el rey Alfonso XIII, bisabuelo de Felipe VI, organizaba sus cacerías, y donde Falcó decidió instalarse tras casarse con su tercera esposa, Fátima de la Cierva. Antes, vivía también en el campo, en…
