Firma de media unos 200 proyectos al año, y desde que, en 1969, presentase una aplaudida casa hinchable–acompañada de su reflexión sobre la materialidad– en el Salon de l’Enfance parisino no ha parado de proyectar, saltando de disciplina en disciplina y de ámbito en ámbito. Tanto que, medio siglo después, el portfolio de Philippe Starck (París, 1949) –arquitecto, diseñador industrial, interiorista y empresario, entre otras muchas cosas–cuenta con varios centenares de mesas, asientos y lámparas, todo tipo de accesorios (para casa, viajar y también personales), electrodomésticos y equipamiento de cocinas y baños, vehículos (bicicletas, motos, coches eléctricos, yates de todas las esloras…), móviles, ropa y perfumes, un selecto menú de productos gourmet… edificios de vanguardia y más de 100 hoteles, bares y restaurantes a lo largo y ancho del mundo,…
