NO hay Navidad sin árbol, sin turrón, ni Belén… y tampoco sin Raphael. El cantante, incombustible a sus setenta y seis años, ha disfrutado de los últimos días de 2019 como más le gusta: sobre los escenarios. Ofreció dos conciertos en el Wizink Center, de Madrid, el 19 y 20 de diciembre, tras cantar en París, Londres, Nueva York, San Petersburgo y Moscú, entre otras ciudades.
En la primera de sus citas en la capital, Raphael reunió a gran parte de su familia. La hija del artista, Alejandra Martos, fue acompañada por sus dos hijos adolescentes, Manuela y Carlos, fruto de sus dieciocho años de matrimonio con Álvaro de Arenzana. Alejandra, que trabajó en el departamento de restauración del madrileño Museo Thyssen-Bornemisza durante diez años, se mudó a mediados de…