ANTES de entrar a formar parte de la Familia Real danesa, en el año 2003, cuando se hizo oficial su noviazgo con el príncipe Federico, al que conoció en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, Mary de Dinamarca jugaba al baloncesto y al «hockey» de manera habitual. Ahora, casi siempre acompañada de su familia, la princesa no duda en salir a caminar, esquiar, montar en bici, e incluso practicar «running», una afición que Federico de Dinamarca, conocido como el «príncipe Turbo», ha contagiado a su mujer y a sus cuatro hijos, Christian, Isabella, Vincent y Josephine. Por este motivo, la familia al completo no dudó en participar en la carrera popular Royal Run, en Copenhague. Y aunque el primogénito de la Reina Margarita ya informó que sufría una hernia discal…
