EN 2012, fue Costa Rica; en 2013, las Antillas francesas; en 2014, las desérticas playas del océano Índico, y ahora, en el 2015, Haakon y Mette-Marit han elegido las cristalinas aguas de México para disfrutar de unos días de descanso en familia. Los príncipes han cambiado las nevadas pistas de esquí de Holmenkollen, en Noruega, por las cálidas temperaturas mexicanas. Felices y muy enamorados, los futuros Reyes de Noruega demostraron, una vez más, que su historia de amor sigue tan viva como el primer día; quizá, aún más, trece años después de darse el «sí, quiero». Besos, abrazos y miradas llenas de complicidad dejan muy atrás aquellos rumores sobre una posible crisis entre el matrimonio, surgidos a principios del año pasado. Acompañándoles estaban sus dos hijos, Ingrid, de once años,…
