Tal y como explica la doctora Inka Miñambres, miembro del área de obesidad de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), la obesidad tiene un origen multifactorial en la que intervienen elementos genéticos, biológicos, ambientales y conductuales. “No es, por tanto, solo una cuestión de fuerza de voluntad, sino el resultado de mecanismos complejos que regulan el apetito, la saciedad y el gasto energético”, explica.
El cuerpo no olvida: hormonas y efecto rebote
Uno de los aspectos menos comprendidos y más frustrantes para quienes intentan perder peso, es la dificultad para mantener los resultados a largo plazo. Aquí entran en juego dos hormonas clave: la leptina y la grelina. La primera, producida por el tejido graso, actúa como señal de saciedad. La segunda, sintetizada en el estómago, estimula el…