Tanto las bajas temperaturas como los cambios bruscos de ambiente aumentan el riesgo de sufrir infecciones pulmonares (resfriado, gripe, bronquitis...). Por su parte, la contaminación ambiental contribuye también al aumento de las afecciones respiratorias y quienes ya padecen alguna enfermedad pulmonar (asma, bronquitis crónica, enfermedad pulmonar obstructiva crónica o EPOC, etc.) pueden verla empeorar. A todo ello, hay que sumar la presencia del coronavirus que, en muchos casos, se ceba especialmente con los pulmones.
ALGUNAS VITAMINAS PROTECTORAS
Ante este panorama, nuestro sistema respiratorio necesita el auxilio de varias vitaminas:
• La A, fundamental para el cuidado y regeneración de las mucosas. Se encuentra en los lácteos enteros y la yema de huevo. Y la provitamina A (betacaroteno) la obtienes de los vegetales de color amarillo, rojo o anaranjado (zanahoria, calabaza,…