Se fabrican con materiales naturales o reciclados, sin químicos ni aditivos.En su elaboración se usan, sobre todo, madera, fibras vegetales, piedra, alabastro, hierro o incluso cartón. Cuando se emplean maderas, estas proceden de bosques de tala controlada que se van reforestando, tienen un origen local para minimizar el impacto medioambiental del transporte, y son macizas, no conglomerados. Esto, por ejemplo, tiene consecuencias beneficiosas para nuestra salud: por el adhesivo que une las capas de madera, los muebles conglomerados emiten formaldehído, un gas irritante y tóxico, potencialmente cancerígeno.
Cuando se usan fibras, proceden de ganaderías o plantaciones ecológicas y son procesadas sin usar químicos. Con algunas se hacen muebles (ratán, mimbre); con otras, tapizados, acolchados (algodón orgánico).
Para saber si un mueble es ecológico, hay que fijarse en la información que…