Imagina que, súbitamente, un miedo inconcreto te paraliza, no puedes moverte, tu corazón se dispara y te cuesta respirar. No hay una amenaza externa, sin embargo, tiemblas, sudas y crees que puedes morir. Así dicen sentirse quienes han experimentado un ataque de ansiedad o pánico, un episodio que dura unos 20 minutos, puede repetirse en el tiempo y, la primera vez que sucede, suele acabar con el paciente en urgencias y, muy probablemente, con una receta de ansiolíticos como tratamiento y un sentimiento de incredulidad: ¿es posible que unos síntomas tan intensos tengan un origen psicológico, se deban al miedo?
►LA ANSIEDAD, como explica el psiquiatra del Hospital del Mar de Barcelona, Juan Castaño, puede ser una respuesta lógica ante una situación dura o estresante… El problema es que, a…
