«Estamos felices de estar de vuelta. Tenéis una feria muy linda» (Máxima) VEINTE años después de aquel primer baile en la caseta del Aero, los Reyes de Holanda regresaron a Sevilla con sus tres hijas para rememorar, celebrándolo por todo lo alto, aquella «cita a ciegas» que les cambió la vida. Una historia de amor que arrancó en 1999, entre flamenco y farolillos, gracias a unos amigos en común.
Guillermo, que había llegado a la treintena soltero, era, entonces, el heredero al Trono de los Países Bajos, y visitaba Sevilla casi de incógnito, cuando, de repente, vio a «una señora detrás de una cámara enorme», en la caseta del Aero… «Y pensé: “No, por favor”… Pero hablaron, compartieron rebujitos y el resto es historia, aunque Máxima creyó, en un principio,…
