ES difícil imaginar que uno de los matrimonios más consolidados de Hollywood se haya convertido en protagonista de una sorprendente historia, que bien podría ser el guion de una superproducción. Livia Giuggioli, mujer del actor Colin Firth, ha admitido, según ha publicado el periódico «The Times», haber mantenido una relación sentimental con el hombre al que ahora ha denunciado como su acosador. La productora de cine, de cuarenta y ocho años, que se casó con el protagonista de «El discurso del rey», de cincuenta y siete, en 1997, denunció al periodista italiano Marco Brancaccia, de cincuenta y cinco años, su amigo desde la adolescencia, por acoso, afirmando que había recibido llamadas, mensajes e incluso fotografías inapropiadas.
Esta acusación provocó, como era de esperar, una investigación policial en Italia, mientras que…
