UN CRIMEN EN HOLLYWOOD
En la foto aparecen charlando amigablemente, en el Morocco, el productor Walter Wanger, casado con Joan Bennett, a su lado, junto a su hermana Barbara, y el que fuera representante de la actriz, Jennings Lang. Wanger sorprendió al representante paseando con su mujer, vio la prueba de una infidelidad y le descerrajó dos tiros, que explicó así a la policía: Le he disparado, porque había destrozado mi hogar. Afortunadamente, Lang sólo resultó herido, y Wanger no pasó más de cuatro meses en la cárcel. Pero la carrera de Joan, recordada por sus películas de Fritz Lang (Perversidad, La mujer del cuadro…), se vio salpicada por el escándalo, y no apareció en más de media docena de films, hasta su despedida, con la mítica Suspiria (Dario Argento,…
