La historia del siglo XX está llena de figuras que, aunque marcadas por sus respectivas épocas y contextos, dejaron una huella indeleble en la cultura, la política y la sociedad mundial. Entre ellas, dos nombres resuenan con especial intensidad, aunque aparentemente inconexos: Adolf Hitler, el dictador que sumió al mundo en la Segunda Guerra Mundial, y Walt Disney, el creador de un imperio cinematográfico que transformó el entretenimiento popular. Sin embargo, pese a las aparentes contradicciones entre ambos, existe una intersección sutil, pero fascinante, en sus trayectorias. La propa- ganda, el cine y el poder de las imágenes, como vehículos de ideología, fueron elementos clave en la construcción de sus respectivos legados, y esta intersección nos invita a reflexionar sobre las conexiones entre el arte y la política en tiempos…
