NACÍ EN MADRID, A MEDIADOS DEL SIGLO XX, CON EL FRANQUISMO EN SU PUNTO ÁLGIDO. Como para todos los españoles de la época, mi infancia y primera juventud transcurrieron entre el velo y la Formación del Espíritu Nacional, la llegada del hombre a la Luna y el Concilio Vaticano II, el Movimiento hippie y el asesinato de Kennedy, Elena Francis y el negrito del África tropical, los festivales de Eurovisión y el "1, 2, 3...", Paco Martínez Soria, Elvis Presley y Concha Piquer.
Y de esta manera, con una existencia políticamente plana y casi sin darnos cuenta, los españoles nos fuimos acercando a 1975, conscientes de la crónica del final anunciado que suponía la cada día más quebrantada salud del Caudillo, y la incertidumbre de un futuro para nuestro país que se…