SOMOS un pueblo solidario y, por desgracia, una vez más nos ha tocado demostrarlo. El dolor nos iguala a todos y de nuevo los españoles han salido a la calle, unidos como un solo corazón, para ayudar y consolar a su vecino, a su amigo e incluso a un desconocido.
Nada más conocerse el alcance de la destrucción de la DANA, miles de voluntarios, de manera espontánea, comenzaron a organizarse para ayudar, enla medida de lo posible.
A pie cuando el lodo hacía intransitables las carreteras, cargados con palas y cubos para despejar los accesos a las casas; conduciendo sus propios vehículos cuando era posible, llevando alimentos y agua a zonas donde no quedaba nada… Lo importante era, y es, llegar y ayudar.
Estos días, la frase más repetida, como…
