LOLITA Flores reaparecía estos días, en Madrid, en compañía de su hijo, Guillermo Furiase, tras el susto que vivió la semana pasada, en plena representación de su obra, en un teatro de Murcia, tras sentirse mal inesperadamente. «Señores, lo siento, pero no me encuentro en condiciones de poder continuar con la obra. Si hay algún médico en la sala, le pido, por favor, que me atienda», rogaba Lolita poco antes de tener que ser trasladada en ambulancia al hospital, donde la diagnosticaron que padecía una arritmia. Madre e hijo salieron a cenar, quizás para celebrar el veintisiete cumpleaños del joven músico. Al abandonar el restaurante, Lolita aseguró a los fotógrafos que los estaban esperando que el médico la había recomendado tranquilidad. «Estoy bien. Estas cosas les pasan a los artistas…
