Lo que para el mundo entero ya es una marca tan común como Coca-Cola, Nike o Adidas, para Michael Dell es el reflejo de 36 años de trabajo. Dell comenzó como un pequeño emprendimiento en el dormitorio de Michael, en Dobie Center, en la Universidad de Austin, Texas, y hoy, él mismo lo ha convertido en una de la tecnológicas globales a la que el covid-19 le aceleró los planes.
Nacido en 1965 en Houston, Michael creció con su madre, Lorraine Charlottee, una corredora de bolsa, y con su padre, Alexander Dell, un ortodoncista. Estaba lejos de ser un chico de Silicon Valley, como Steve Jobs o Steve Wozniak, para Dell, la inspiración provenía de otra fuente: la NASA.
Aunque apenas tenía cuatro años cuando Neil Armstrong y Buzz Aldrin…
