El último día de marzo, justo cuando la pandemia comenzaba a tomar fuerza en el continente americano, Takeda tenía motivos para festejar. Ese día, la farmacéutica japonesa, considerada la más grande de ese país, recibió la aprobación de la Agencia Europea de Medicamentos para comercializar la formulación subcutánea de vedolizumab, un tratamiento para la colitis ulcerativa y la enfermedad de Crohn.
El padecimiento, aunque es de baja prevalencia, afecta gravemente la calidad de vida de las personas, según José Manuel Caamaño, director de Takeda México, Centroamérica y Caribe. Además, puede originar cáncer colorrectal, un mal que en 2018 causó la muerte a 7,000 personas en México, según la OMS.
Las ventas del tratamiento registrado con el nombre de Entyvio generó a Takeda 347.2 billones de yenes –alrededor de 3,000 millones…