SI HABÍA UN TEMA CANDENTE EN LA FÍSICA DURANTE EL SIGLO XVIII, ESE ERA, SIN DUDA, LA ELECTRICIDAD. Aún no del todo comprendida, asombraba como fenómeno natural desde mucho tiempo atrás. Innumerables personas experimentaban a diario los curiosos efectos de la electricidad estática, y no era difícil asistir a demostraciones públicas en las que, frotando con un paño un trozo de ebonita, un material especial, se conseguía que esta adquiriera carga negativa, atrayendo o repeliendo a otros objetos con carga contraria o igual, respectivamente.
Alessandro Volta, nacido en 1745 en una familia de nobles, en Como (Italia), trabajaba como profesor de física en una escuela, y se sentía especialmente atraído por la vanguardia investigadora de la ciencia que enseñaba a sus alumnos. Por eso, en cuanto tenía una oportunidad, gustaba…