Mientras haces la tarea de Física recibes un WhatsApp, ¡tu galán te invita al cine! Tú, sin perder tiempo, le dices ¡claro!, ¡por supuesto! Te sientes tan nerviosa que no sabes si primero maquillarte y después peinarte, o al revés. Total que el arreglarte te lleva más de dos horas. Cuando el reloj marca las 6:00 de la tarde, tocan el timbre de tu casa, y ahí está, esperándote, pero antes de salir, regresas a echarte un ojito al espejo, cepillas de nuevo tu cabello y aplicas lipstick. Al estar frente a él, ¡oh decepción!, no hay ni un piropo, ni siquiera un beso… te dice que corras, ¡porque se hace tarde!
¿TE RESULTA FAMILIAR ESTA SITUACIÓN?
Todas alguna vez la hemos vivido, no te desesperes, ten calma pues…