El creador del primer teclado extrafino, el fabricante Rohinni, está trabajando ahora en el desarrollo de PiXey, una red de microledes que, según su CEO, Cody Peterson: “Son como una mota invisible al ojo humano”. Es una fuente de luz con una décima parte del grosor de un led normal, con el que se fabricarán los dispositivos con pantallas retroiluminadas en el futuro. Además, la duración de sus baterías será mucho mayor. Por ahora, presentaron en el CES un teclado iluminado desarrollado con la empresa taiwanesa Koja, el Luumii light. En la misma línea, la empresa Ennes ha desarrollado Lumes: una capa de luz sobre materiales como la madera o el acrílico, con fines decorativos. Es interactiva, de modo que los dibujos cambian con el movimiento.
10 veces más pequeños…
