El personaje de Saray, una gitana que se enfrenta a su familia por su condición homosexual, le ha dejado a Alba Flores una profunda huella personal, que no pudo ocultar en la presentación de la cuarta temporada de la serie, cuando rompió a llorar.
¿Cómo has vivido esta temporada?
-Me he emocionado y me va a costar hablar. Hay gente que se ha dejado la piel, las uñas, el pelo… Yo me he dejado el corazón y, para mí, ha sido muy intenso a nivel emocional. Todos estos cuatro años han sido muy intensos. Nos hemos cabreado juntas, hemos llorado, nos hemos reído, hemos bailado como si fuera una despedida de soltera, nos hemos vuelto locas, nos hemos vuelto cuerdas, nos hemos enamorado, nos hemos desenamorado, nos ha pasado de…
