«Algunas cosas no cambian tanto», dice Ronnie, que tiene otros tres hijos (de cuarenta, treinta y ocho y treinta y tres años), de sus anteriores matrimonios, y seis nietos AESTA edad son muy divertidas», dice sonriendo Sally, de treinta y nueve años, cuando las mellizas, Gracie y Alice, de nueve meses, se arriman en busca de un abrazo. «Se balbucean entre sí en su propio lenguaje infantil, y cuando están sentadas en las tronas, mueven las manos para tocarse, aunque tampoco tienen problema en arrancarse el chupete la una a la otra», dice riéndose. «Y cuando ven a Ronnie, se emocionan muchísimo. Por sus caras se ve que están pensando “¡Yupi! ¡Aquí está papá!”». «Como soy madre primeriza, estaba impaciente por que llegasen a los seis meses y se volviesen…