La totoaba es un pez único de México y está en peligro de extinción. Hace 12 años, Pablo Konietzko, junto con un grupo de biólogos, decidió salvar esta especie con tecnología, sustentabilidad, cosecha y crianza en el mar. Santomar, perteneciente a la compañía Earth Ocean Farm (también dirigida por este ejecutivo), es la única en México que se dedica a la acuacultura de la totoaba.
En el Mar de Cortés se han instalado 23 viveros marinos con 1 millón 150,000 totoabas, para su protección, reproducción y comercialización.
“Nosotros no le quitamos al mar: le regresamos”, dice Pablo Konietzko, director ejecutivo de Santomar, empresa que está trabajando con la acuacultura regenerativa, la cual consiste en el crecimiento y estabilidad del sistema alimentario, conservación de especies acuáticas, incremento de niveles de nutrición,…