“¿Qué puedo decirte hijo? Que eras/eres mi vida y ahora ya no hay nada. Que perder un hijo es morir y tener la obligación de vivir” “Tú querías vivir, casarte algún día y tener cinco hijos. Solo le pido a Dios volver a abrazarte pronto. Ha sido un verdadero privilegio ser tu madre” “Verte sufrir sin una queja ha sido la lección más cruel que una madre puede soportar” Es difícil, duele vivir sin Álex, pero todos los que le querían, poco a poco, como pueden, intentan ir cogiendo fuerzas para seguir sin él. Alessandro, su padre, con la voz entrecortada, ha vuelto ya al trabajo, y Carolina, su gran amor, ha regresado a Barcelona donde pasea, sola y cabizbaja, a Bobby Puchum, la mascota que Álex tanto quería. Ana,…
