AUNQUE ya no se ocultan de los fotógrafos ni niegan la evidencia, no ha sido hasta la pasada semana cuando se ha podido confirmar, ya de manera oficial, que la relación entre Genoveva Casanova, de treinta y nueve años, y el abogado José María Michavila, de cincuenta y cuatro, va cada día a más, por lo que parece que la bella mexicana se está ganado a pulso su lugar en la familia del exministro. Al menos eso es lo que se puede deducir a tenor de algunas de las imágenes que ilustran estas líneas, captadas días atrás en Madrid. La cita fue en la Galería Marlborough, de Madrid, donde Genoveva dio a conocer su segunda exposición fotográfica, «Empreintes», con motivo del 250 aniversario del champán Ruinart Rosé. Sin embargo, la…
