«Cuando, hace diez años, conocí al padre de mi marido, le dije que quería que algún día él diseñara mi vestido de novia. En aquel momento, ni siquiera conocía a Elie, Jr., y hoy me caso con su hijo» La novia llevaba en la ceremonia un fabuloso vestido hecho por Elie Saab, con quinientas mil lentejuelas, de cuello alto, sin mangas, en tul bordado con hilo de seda color marfil e hilo de «lurex» color champán «Ha sido muy, muy emotivo. Elie, Jr., además de ser el mayor, es el primero de mis hijos en casarse», confiesa el modisto TRES días de fiesta, lujo y «glamour», mil invitados y cuatro vestidos, dos de ellos, dignos de una princesa, firmados por el que ya es su suegro. Esas son las credenciales…