«Estar siempre tan cerca de mi familia me ha influido mucho porque es lo que te da seguridad, son tus raíces», dice Salma CUANDO se piensa en quién es la actriz más internacional de México de estos tiempos, la mente grita sin dudar: ¡Salma Hayek!, activista de los derechos humanos, protectora empedernida de los animales; empresaria, productora, directora y actriz; portavoz de las causas olvidadas y polémicas como la violencia doméstica, cantante y exalumna de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Iberoamericana en México; casada con el magnate francés François-Henry Pinault, introspectiva, muy amiga de sus amigos; sencilla, multimillonaria, disléxica con memoria fotográfica, protagonista del anticipado filme «Beatriz at Dinner», madre de una hija, Valentina, y tal vez la madrastra más querida. Y así, entre polaridades y paradojas,…